Unidad para las Víctimas llevó ayuda a comunidades wiwa confinadas en Riohacha

Un total de 485 familias del pueblo indígena Wiwa, que permanecen en situación de confinamiento en la zona rural de Riohacha, recibieron ayuda humanitaria de la Unidad para las Víctimas, que llevó hasta sus territorios cerca de 39 toneladas de alimentos y elementos de aseo.


La entrega se realizó en 10 comunidades de la Sierra Nevada de Santa Marta, ubicadas en zonas de difícil acceso y afectadas por las restricciones de movilidad derivadas del conflicto armado. Limón Carrizal, Kunzamake, Shegunamke, Bunkumake, Naranjal, Kesheanke, Winkumake, Laguna, Guamaca y La Múcura fueron las comunidades beneficiadas con los 485 kits humanitarios distribuidos durante las jornadas.


Para llevar la ayuda hasta estos territorios, los equipos de la entidad recorrieron largas distancias por vías en precarias condiciones.
“Las ayudas consisten en alimentos no perecederos y elementos de aseo, que son necesarios para que estas comunidades subsistan en medio de la situación que afrontan. Hemos recorrido un camino bastante extenso, unas vías precarias, pero hasta aquí llegamos como institución para asistir con ayuda humanitaria”, señaló Alexander Alvarado, director territorial Cesar–La Guajira de la Unidad para las Víctimas.


Las autoridades indígenas destacaron la llegada de la ayuda a sus territorios. Luis Mejía, autoridad de la comunidad de Limón Carrizal, aseguró que la población ha recibido acompañamiento institucional desde el desplazamiento ocurrido en 2024.

Miguel Malo, autoridad de Naranjal, resaltó la importancia de que los representantes de la entidad llegaran directamente hasta la comunidad, una presencia que, según expresó, generó alegría entre las familias.


La jornada hace parte de las acciones contempladas para atender a las comunidades afectadas por hechos victimizantes y busca mitigar el desabastecimiento de las familias Wiwa que permanecen confinadas en esta zona de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Salir de la versión móvil