Una avanzada edad no es impedimento para demostrar talento. En Valledupar, Doña Elsa Villar, una mujer villanuevera de 74 años, demuestra que el baile es una energía que rejuvenece el alma y transforma la rutina en alegría. Integrante del Grupo de Danza Juventud del Pasado, Elsa encontró en el arte popular una forma de vivir plenamente, “como si tuviera 15”. Su estilo, caracterizado por la carcajada, la estatura pequeña y el maquillaje llamativo, refleja la simbiosis entre experiencia y felicidad que transmite con cada movimiento del caribe colombiano.
La jornada Integral, articulada y organizada por la Alcaldía de Valledupar, permitió a Elsa y a decenas de mujeres de la tercera edad participar de un evento en el corregimiento de Las Raíces. Este espacio institucional de la administración municipal, encabezada por el alcalde Ernesto Orozco Durán, muestra la oferta de gobierno en materia de salud, deporte, recreación, cultura y educación. Además de la danza y la música, la jornada ofreció servicios como desparasitación, afiliaciones a EPS, traslados, promoción de las señales de tránsito, beneficios del programa Renta Ciudadana, asesorías en procesos de compensación del IVA y distribución de preservativos, entre otros.
Elsa es modista de naturaleza y, a pesar de haber dejado ese oficio por convicción, se mantiene como símbolo de la alegría que el baile aporta a la vida. Junto a su grupo, que se compone de mujeres que abrazan la cultura y la música vallenatas, su expresión en Las Raíces se convirtió en un ejemplo de vida y de cómo la vejez puede ser sinónimo de vitalidad y creatividad. El alcalde Ernesto Orozco Durán subrayó el compromiso de su administración con los corregimientos, asegurando que “con nuestra oferta institucional estamos llegando a toda la zona rural del municipio, con el objetivo de apostarle a una mejor calidad de vida”.
